Este amplio recorrido circular transita por uno de los sectores del Parque Nacional de Garajonay que más intensamente sufrió los efectos del incendio forestal de 2012, lo que permite apreciar de primera mano los importantes avances en los programas de restauración ecológica desarrollados en la vertiente sur de la isla. A lo largo del sendero se observan paisajes en transformación, con masas jóvenes de fayas y brezos que han ido recuperando el territorio antiguamente ocupado por plantaciones de pino canario, hoy en retroceso. Durante buena parte del recorrido, el sendero atraviesa un fayal-brezal joven, en proceso de maduración, donde la regeneración natural avanza con rapidez gracias a la mayor disponibilidad de luz y a la capacidad rebrotadora de muchas especies nativas. Este paisaje dinámico constituye un excelente ejemplo de cómo los ecosistemas del Parque responden a los procesos de restauración y a la eliminación de especies de repoblación. En los tramos situados a menor altitud pueden contemplarse todavía pinares en proceso de sustitución, áreas donde conviven pinos jóvenes, brezos emergentes y juveniles de faya. Estos contrastes vegetales ilustran las diferentes etapas de la restauración forestal y permiten al visitante comprender la compleja transición hacia el paisaje original del monteverde seco. A medida que la ruta se aproxima al borde de la meseta central de La Gomera, el paisaje se abre y ofrece algunas de las vistas panorámicas más bellas de este sector del Parque. Desde puntos elevados se observan claramente las calderas erosivas de Benchijigua e Imada, dos impresionantes depresiones volcánico-erosivas que forman parte de la morfología más espectacular de la isla. Estas panorámicas, especialmente llamativas en días despejados, constituyen uno de los grandes atractivos del recorrido. Esta ruta es ideal para quienes deseen comprender los procesos de restauración del Parque Nacional, disfrutar de amplias vistas del sur insular y recorrer ambientes forestales jóvenes que muestran la capacidad de regeneración del monteverde.