Esta ruta circular, algo más amplia que la de La Laguna Grande I, ofrece un recorrido muy variado por uno de los sectores más representativos del Parque Nacional de Garajonay. Parte de su trazado fue afectado por el incendio forestal de agosto de 2012, cuyos efectos aún pueden apreciarse en algunos tramos, aportando un interesante valor interpretativo sobre la regeneración natural del bosque. El camino comienza siguiendo un antiguo sendero de herradura, empedrado en los tramos de mayor pendiente, que asciende entre un frondoso fayal–brezal arbóreo, formación vegetal típica de la vertiente sur del Parque, donde la influencia de las nieblas es menor y la vegetación se ha adaptado a condiciones más secas y soleadas. Este tramo inicial conserva la esencia del bosque tradicional, con grandes fayas y brezos que forman un dosel denso y agradablemente sombreado. Poco después, el caminante se encuentra con grandes troncos de eucaliptos abatidos, testimonio del proceso de restauración ecológica llevado a cabo por el Parque para eliminar especies introducidas y recuperar la vegetación original. Estos restos son un recordatorio visible de la transformación histórica del paisaje y del esfuerzo continuo por restaurar el ecosistema nativo. Al alcanzar el límite sur del Parque, el sendero se abre hacia un paisaje de viñedos, ofreciendo un contraste notable entre el monteverde protegido y el mosaico agrícola tradicional que caracteriza a las medianías gomeras. Desde este punto, la ruta continúa por un ramal de pista que vuelve a internarse en el monte, atravesando un pinar de repoblación y, más adelante, un pequeño bosquete de castaños, otra especie introducida que se ha mantenido como parte del paisaje cultural de la zona. En los tramos finales destacan varios taludes cubiertos de helechos, que forman auténticos muros verdes especialmente vistosos en épocas húmedas. Desde algunos puntos del sendero se disfruta de magníficas vistas hacia la Fortaleza de Cherelepi, un domo volcánico cubierto de vegetación que domina el horizonte y se convierte en uno de los hitos paisajísticos más llamativos de esta ruta. La Laguna Grande II es un recorrido perfecto para quienes buscan una caminata suave pero completa, con variedad botánica, historia forestal y panorámicas privilegiadas dentro del corazón del Parque Nacional de Garajonay.